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¿PUEDEN LAS PYMES INNOVAR?

¿PUEDEN LAS PYMES INNOVAR?

La Innovación el reto de la competitividad. En otras palabras, El reto de nuestros tiempos. Nuestros empresarios viven haciéndose esta pregunta no importa si son grande o pyme.

La mayoría cree que innovar es para los grandes países y las muy grandes empresas porque lo consideran costoso y no tienen personal suficientemente capaz para hacerlo, ni creen que nuestras universidades puedan ayudarles.

Por eso pongo como título ¿Pueden innovar las pymes?, para darles una idea a todos de que sí pueden hacerlo y que tienen el personal adecuado y en la mayoría de los casos no necesitan grandes sumas de dinero.

Debemos darnos cuenta de que ya las cosas no son iguales. No podemos solucionar los problemas en la misma forma que cuando creamos las empresas; no podemos seguir jugando análogamente en un mundo digital.

La Innovación es la herramienta básica de los emprendedores, el medio por el cual ellos explotan el cambio como una oportunidad para ser un negocio o servicio diferente, nos dice Peter F. Drucker

Es más, George Bernard Shaw decía: «Hay personas que ven cosas que existen y se preguntan por qué. Yo sueño cosas que no existen y me pregunto por qué no».

¿Pero después de estos pensamientos seguimos preguntando ¿Pueden las Pymes innovar? ¡Y yo les digo claro que sí y pueden hacerlo en grande!

Innovar es crear un nuevo producto o servicio o mejorar uno existente dándoles un valor que el mercado lo acepte. Es ver cómo hacer las cosas más exitosas, más fáciles, más eficientes a la realidad de la empresa y lograr maneras inexploradas para exportar a nuevos mercados. El manual de Oslo, rigurosa guía para Europa, define cuatro tipos de innovación: PRODUCTOS, PROCESOS, MARKETING Y ORGANIZACIÓN.

Se entiende entonces como innovación la concepción o implementación de cambios significativos en el producto, en los procesos, en el marketing o en la organización de la empresa con el propósito de mejorar los resultados. Innovación es ver el cambio como una oportunidad y no como una amenaza.

Este puede ser disruptivo o incremental. En Latinoamérica son más comunes los cambios incrementales que los radicales. Si mejoramos constantemente, la innovación llega sola y nos puede ayudar a ser más competitivos y generar más valor en nuestros productos. Innovar no es difícil; solo intenso.

¡La Innovación no es el resultado de la casualidad, es el resultado de la acción! No es algo que podemos esperar sino algo que debemos hacer. Como dice Phil McKinley. «La Innovación es intencional, debemos tenerla entre nuestro propósito».

Necesitamos en cada una de nuestra empresa localizar un pequeño grupo de personas que tenga el deseo de hacer que la empresa crezca, que comprenda que su trabajo no es por el que cree fue contratado, sino que fue contratado para que haga lo que se le asignó, pero además, para que pueda observar cómo va la empresa, cómo puede crecer y darse cuenta que la empresa lo contrató para que le ayude a generar riqueza. Si tienen detectado a estas personas, ya se está listo para formar el equipo que le ayudará a innovar en su empresa, a crecer y generar riquezas, que es el verdadero fin del empresario.

Es necesario orientar a su equipo dentro de la ética y los valores morales, como única forma de que puedan crear ideas que permanecerán en el tiempo y serán aceptadas por el mercado. Hoy los clientes son sus asociados, que le reportarán beneficios si usted o la empresa le dan respuestas adecuadas, lo que ellos esperan. Esto involucra la calidad, la atención al servicio y la filosofía de que dando de sí, producir con un propósito, es parte de lo que ellos están buscando.

Esa es parte de la razón de ser de la Fundación Innovati: dotar a las empresas de las herramientas, los conocimientos y la actitud para innovar con valor que los clientes aprecian. Que puedan observar que sus empleados son asociados que innovan en sus vidas personales como forma de innovar en la empresa. No hay otra forma. Si su gente no innova y mejora en su vida personal jamás, le ayudarán a innovar en la empresa. Esa es una realidad de hoy y el empresario debe ser un propulsor del cambio.

Atrévanse a cambiar, atrévanse a ser grandes y volar alto como las águilas. Trabajen con un propósito que le de profundidad a su objetivo. Ello les generará grandes beneficios. No trabajen con la idea de solo ganar dinero. Si su accionar y propósito ligado a la calidad se percibe como cierto como una forma natural y lógica, les generará las ventas y los ingresos en forma abundante. Las Empresas más éticas del mundo son actualmente las más rentables y que reciben el apoyo del público. Haga que sus clientes se sientan parte de su empresa y logrará mejores resultados.

¡Las pymes pueden innovar; solo les falta un propósito y la decisión de actuar con firmeza para lograr ser competitivas y rentables!

Luis A. Sanchez-Noble

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